¿Conoces bien las diferencias que hay entre un empresario y un emprendedor? Parte 2

Objetivos, perfil y carácter

Vamos a continuar en esta Parte 2 aprendiendo cuáles son las diferencias entre emprendedores y empresarios, visto desde el ángulo de los objetivos, el perfil y muy especialmente el carácter.

Por lo que ya habrás visto en nuestras explicaciones que hemos dado en la Parte 1, los emprendedores y los empresarios pueden parecer dos caras de una misma moneda. Los dos tienen que recorrer un camino similar para cumplir con unos objetivos finales: que sus negocios sean rentables y tengan éxito en el mercado. Sin embargo, aunque hay similitudes entre ambos, también hay factores que los diferencian.

Por tanto, vamos a profundizar en las primeras diferencias, ya que, en teoría, el empresario posee un negocio y lo dirige y el emprendedor actúa con decisión e innova, pero en la práctica no todo es blanco o negro, los matices importan y ayudan a conocer mejor la realidad de cada uno. Y esto nos lleva a delimitar un poco cuál es el perfil que se adapta a un empresario y cuál al de un emprendedor.

Sabemos que el empresario suele moverse en las capas altas de la gerencia; puede ser el propietario, pero también pertenecer al consejo de administración o a la junta de accionistas de la compañía. Su perfil de gestor le permite:

– Diversificar.

– Sacar adelante el negocio.

– Obtener resultados.

Tal y como han demostrado grandes figuras del mundo de la empresa, como Jeff Bezos, fundador de Amazon, pero también de la empresa de vuelos aeroespaciales Blue Origin, los empresarios suelen tener un perfil que les permite dirigir casi cualquier tipo de empresa.

Ahora bien, el emprendedor también sabe adaptarse a las circunstancias y ser flexible, pero se centra más en la idea. ¿Por qué? Porque su misión es sacar adelante un producto, servicio, proceso o modelo de distribución con una característica que lo hace único: es innovador. Es decir: que no existía anteriormente y que soluciona un problema que él mismo ha detectado.

Haber visto en el mercado un agujero que otros no habían visto, incluyendo empresarios muy avezados. Digamos que una diferencia clara entre ambos, es que el empresario es más difícil que cambie de proyecto; en cambio, el emprendedor puede optar por cambios rápidos cuando ve que su proyecto original se ha quedado obsoleto (por las demoras en emprenderlo y que ya ha tenido competidores con su misma idea en el mercado) o porque, por ejemplo, la financiación obtenida no es suficiente, por lo que le impulsa a aparcarlo y buscar la puesta en marcha de otro nuevo.

Los participantes en BBVA Momentum, el programa de apoyo al emprendimiento social de BBVA, que acaba de lanzar su nueva edición en Estados Unidos y México son un buen ejemplo de esta característica. “Es necesario estar muy seguro de la idea que quieres defender como emprendedor. Tiene que enamorarte desde el minuto uno”, cuenta María Dolores Enrique, presidenta de Cadena de Valor, empresa española participante en la edición de 2017. “No puede plantearse un emprendimiento, con visos de futuro, si no se cumple esta premisa”.

Diferencias entre el carácter de un empresario y el de un emprendedor

El empresario está al mando y esa es la función que desempeña, ayudado por su perfil de gestor. El resto de las tareas, las delega en sus empleados que deben cumplir con las metas de productividad de la compañía. En cuestiones de riesgo, el empresario lo calcula al milímetro, analizando hasta dónde puede llegar para no perjudicar al negocio. El tiempo que le dedica a su trabajo suele estar marcado por una jornada laboral en la que las horas extra están planificadas y tienen un por qué concreto.

El emprendedor, sobre todo al principio, suele estar solo o contar con un equipo muy reducido, por lo que debe hacer de todo. La incertidumbre forma parte de su día a día. Según un estudio de Harvard Business School: “los emprendedores son menos neuróticos porque necesitan una confianza excepcional en sí mismos para asumir los riesgos de empezar un negocio”. Suelen poner en juego dinero, esfuerzo y tiempo para sacar adelante su negocio. Lo que les mueve es la pasión.

Chad Houser, fundador de Café Momentum y ganador de BBVA Momentum 2017 en Estados Unidos, tenía tanta confianza en su idea que ha sido capaz de transmitir esa pasión a toda la comunidad, involucrándola en su empresa: “Mi proyecto se ha convertido literalmente en un movimiento”.

Emprendedoras tecnológicas: cuando la confianza gana al miedo

La brecha de género entre emprendedores se acorta. Nueve mujeres inician negocios por cada 10 hombres españoles. Algunas de ellas, vinculadas al sector tecnológico –uno de los “más masculinizados” del mercado–, detallan cuáles han sido los grandes retos a los que se han enfrentado y ponen de manifiesto que quien emprende y triunfa lo hace porque sueña con un proyecto y sabe que puede hacerlo realidad. El mayor escollo suele ser la autoconfianza. “La idea debe estar bien evaluada y nos tiene que emocionar”, confiesan.

¿Cuál es el objetivo que persigue un emprendedor y un empresario?

El empresario busca beneficios para cumplir con los objetivos de la compañía y satisfacer las necesidades de los accionistas, socios, empleados y clientes que conforman el entorno de la empresa. El emprendedor también busca beneficios y debe cumplir con unos objetivos, pero su prioridad es: cumplir con los retos personales y sociales que se ha marcado.

Como dice Guillermo Molina, fundador de Felizvita, empresa participante en BBVA Momentum 2017 en España: “Nos encanta analizar cómo impactamos en las personas y las consecuencias que ello tiene”.

14 diferencias entre Empresario y Emprendedor

Como venimos diciendo, existen numerosas diferencias entre un empresario y un emprendedor, aunque muchas veces los conceptos son confundidos debido a que ambos términos son ampliamente utilizados cuando se habla de negocios.

Una de las razones por las que se crea esta duda, es que hay muchos emprendedores que son también empresarios. De hecho, la mayoría lo son, puesto que desarrollan ideas bastante acertadas con sus negocios.

Sin embargo, no todos los dueños de empresas suelen ser personas emprendedoras, algunos tienen una mentalidad muy programada que se centra solo en comprar y vender productos, sin pensar en desarrollar nuevas cosas.

Otro motivo que ha llevado a la confusión es que también poseen una semejanza; tanto las personas que son empresarias como las personas emprendedoras, buscan la manera de satisfacer necesidades a través de la creación y la gestión de una empresa.

A modo de generalización, podemos decir que el emprendedor es esa persona que se hace parte de un negocio, convence a muchos de sus ideas y logra un crecimiento progresivo, mientras que el empresario posee la empresa, la dirige y la desarrolla hasta un punto establecido.